• exceso de moteros.

    Comentarios desactivados en exceso de moteros.
    1 septiembre 2013 /  desvarìos, opiniòn

    No es un fenòmeno nuevo ni es un revival generacional; es una modita que viene arrastràndose de un par de años para acà. En otros tiempos a mi me hubiera parecido una iniciativa de puta madre, una alternativa a las cada vez màs superfluas y asquerosas corrientes de la moda de hoy en dìa. Pero no, señoras y señores, que de repente hay un exceso de moteros y àngeles del infierno de plàstico por todos lados, y me explicarè.

    Los pringados a los mandos de vulgares imitaciones de customs o indians (o hasta de imitaciones de harley davidson de lo màs horrendas) son los amos de la carretera, y no el dominguero que vuelve a la carrera al final de las vacaciones de verano pegado a tu parachoques cual diablo sobre ruedas de spielberg, como acostumbraba a ser durante estos dìas. Antes de que los puretas de la chupa y de la bota con hebilla me crucifiquen (que en realidad comparto el gusto), la cuestión es que hoy en dìa cualquier tolay puede calzarse el cuero, comprarse la imitaciòn de turno y tirar millas creyèndose un marlon brando en “salvaje” con la burra a toda pastilla; algunos los mismos tolays que hace algunos años estaban de pastilleo en la discoteca con esos cortes de pelo a lo cenicero que te daban ganas de apagarles la colilla en la cabeza. Es la realidad, y hablo de casos concretos. Ahì los vès sacando pecho y te preguntas ¿pero de què van estos durillos de cartón piedra? Unos niños cuerpoescombro que van de àngeles del infierno y eso me colma mi escasa paciencia, ya que los àngeles del infierno sì eran duros de verdad. autènticas bestias enfurecidas que podían destrozar un bar entero en medio de una pelea; que podían provocar auténticos tumultos donde navajas, botellas, bujìas y palos de billar eran los que cortaban el bacalao; que uno mismito se pimplaba una botella enterita del mejor bourbon y despues estrellarla en la cabeza del camionero o pureta garrulo que mejor tuviera a mano; que  podían extorsionar casi cualquier garito y trapichear la mar de a gusto en èl; y que, sin duda, hubieran hecho patè de fuà en un santiamén a los estafermos estos del disfraz. La versiòn para todos los pùblicos que estilan algunos por ahì es de hacèrselo ver.

    Luego hay otra variedad, la de los clubs de moteros regionales; de esos que forman los amigotes en pro de la cultura y la actividad lùdica, es decir para darse el capricho, para no andarnos con rodeos; cuarentones y cincuentones que puedes verles junto a sus queridas en la barra del bar con la birra bien agarrada y fresquita durante los fines de semana, pero entre semana son funcionarios de los de “vuelva mañana, sin favor” como decían decibelios,  secretarios,  concejales municipales, lìderes sindicales  de los que se tocan el paquete bien a gusto y demàs ralea que pueden permitirse el lujo de pagarse el disfraz y la moto para dàrselas de rebeldes la clase media/alta aburguesada durante los findes. Los vès ahì dàndoselas de coyotes de la carretera con los chalecos vaqueros comprados en el corte inglès y no puedes evitar recordar a peter fonda y a dennis hopper  en “easy ryder” , y con ellos  a todos aquellos moteros anònimos que representaban, cuya forma de vida era la carretera en medio del polvo y los bares de paso, gente que preferìa esa vida porque era la ùnica manera que conocian de sentirse libres, gente  que realmente era lo que aparentaba ser, las 24 horas del dìa y no a tiempo parcial como puede permitirse tanto chupatintas de mierda. Refirièndome yà al concepto cinematogràfico del rollo, tampoco puedo evitar recordar sobre cine de carretera a “carretera al infierno”, que si bien no và ligada directamente a los moteros, es un reflejo de la calma siniestra de los jinetes en la tormenta de morrison, con esos crepùsculos de sol en el medio oeste yanki que ambas evocan.

    Y  volviendo a lo que nos acontece, tanta popularidad y tan socialmente bien visto de repente, cuando por mi pueblo no hace tanto pasaba un motero y medio barrio se quedaba mirando, la mayoría no con buena cara. En estos casos tan extraños en los fenómenos de masas siempre suele derivarse de algún producto de impacto generacional, o bien mal entendido en concepto por los parroquianos, o bien para la premeditada manipulación de “crear moda”, y en este caso no me tiembla el dedo al señalar uno de los principales responsables de que haya tanto gilipollas sobre 2 ruedas ultimamente: la serie “sons of anarchy”, que nos la han metido tanto por los ojos que nos hemos tragado toda la estratagema que và desde el propio mensaje hasta el merchadising, todo promovido por el vertedero mediático que no se corta ni un pelo en pervertir una forma de vida que me parece tan digna como la de el motero. No digo que “sons of anarchy” sea una serie del estilo engañabobos como lo han sido, por ejemplo, la mayoría de las series juveniles; no puedo juzgarla porque jamàs la he visto,  y creanme que no es un mero farol para apoyar esta pequeña tesis (de hecho, estoy pensando en visionar algún episodio por la curiosidad antropológica que siempre me ha provocado el cine y la estupidez humana cuando van de la mano), pero sì me atrevo a juzgar que el fenómeno cultural que ha desatado es el principal elemento de que haya  tanto desustanciado que se las quiera dar de renegado condenado a la autopista.

    De todas formas, no se puede negar que una buena concentración de moteros es algo agradablemente colorista a la visión, casi espectacular, sin que los clichés y las reminiscencias tan típicamente yankis cuenten para nada (me refiero a que sea un cultura importada de otro paìs); y cuando conoces a algunos hace que sientas esa sensación de compartir el buen gusto de las cosas, y sobre todo sentir respeto por una vida quizá sin rumbo pero en libertad, y vès que entre tanto mamòn con careta aun quedan personas que sienten en su sangre esa forma de vida y que no existe ninguna otra para ellos. Born to be wild, compadre.

    _DESTROY.

  • deve rispettare la famiglia.

    Comentarios desactivados en deve rispettare la famiglia.
    1 mayo 2013 /  cine, desvarìos, opiniòn

    La tarde a la que me remito, hace yà unos años, debiò de ser el dìa en que vito genovese, carlo gambino, al capone, lucky luciano y todos los grandes capos y hombres de honor debieron de removerse en su tumba. Ahì estaba yo tomàndome una jarra de cerveza con un amigo en el yà desaparecido bar “decco”, en una època en que el barrio san luìs comenzaba a degenerar y a perder ese ambiente canalla que tanto le caracterizaba. Pues ahì estaba, como comentaba, refrescàndonos mi amigo y yo al sabor de la birra frìa y charlando de trivialidades con la complicidad y tranquilidad de los amigos que se conocen de toda la vida, cuando de repente entran unos impresentables al bar. Por el alboroto que armaron nada màs entrar y aquella ridícula forma de vestir, se trataban de un grupúsculo de 5 canis o kìes ruidosos e insoportables, que nada les diferenciarìa de su estùpida fauna exceptuando por un pequeño detalle que fue lo único que hizo llamar mi atención sobre ellos: de aquellos cinco elementos babeantes y chillones, uno vestìa una camiseta de “scarface” y otro con una de “el padrino”. “coño!”_me dije_”serà la primera vez en mi vida que veo a unos payasos de circo como estos hacer por primera vez alarde de un mínimo de buen gusto”.

    Este detalle hizo sorprenderme un poco por unos segundos hasta que volvì a centrar la atención en mi amigo y en nuestra conversaciòn, satisfecho de ver una exaltaciòn del buen cine por parte de esta clase de personajes. Asì fue hasta que se sentaron en la mesa de al lado con una jarras de calimocho a hablar de sus asuntos, y puesto que la información es poder mientras la curiosidad no mate al gato, uno no puede evitar pegar el oído màs de la cuenta. No tardò en caérseme la cara de vergüenza ajena ante el miserable intento de tipos duros del que empezaron a hacer alarde ante los que allì nos encontràbamos, tratàndose entre ellos y a sì mismos con la empalagosa camaradería de la gente importante, gente con influencias a la que debería ser tenida en cuenta por su tan sola presencia. Dejando que sean ellos quien se expliquen puede que lleguemos màs rápido al meollo de la cuestiòn: entre rebuzno y rebuzno pude percibir partes de conversaciòn sobre que si fulano o mengano eran como un hermano para ellos, y que ellos harìan hasta la cosa màs jodida por fulano y mengano al igual que los susodichos lo harìan por ellos con tan solo una llamada de telèfono; tambien hablaban sobre que a un “compañero” no se le debe nunca delatar si os trinca la bofia en una faena, que el que se chiva es una perra cobarde que merece la muerte; y yà para rematar deciden brindar entre risas caballunas que en la familia son todos para uno y uno para todos… y asì tuve que seguir escuchando como los principios y valores por los que se regìan la cosa nostra y que los giovane d,honore que habìan matado y muerto por esos valores, se transformaba en una sarta de vulgares gilipolleces largada por la boca de culo de aquel hatajo de niñatos de mierda, niñatos de pico largo que se habrìan meado encima si Anthony strollo hubiera entrado en aquellos momentos por la puerta del bar y les hubiera echado el ojo encima.

    No necesitè màs cavilaciones para deducir de donde venìa aquel repentino interés por obras maestras èpicas del cine como “el padrino” o “scarface”, y una vez màs se corroborò mi dicho de dale a un imbécil un poco de cultura y lo convertiràs en un imbécil peligroso… tiene delito el asunto, me dije ¿Quién les habrìa vendido la moto a aquellos monigotes con el tema de la mafia? A aquellos anodadados y fácilmente influenciables peleles que un mès antes debían de estar alucinando con bodrios del tipo “yo soy la juani”, “7 vìrgenes” y demás productos pre-fabricados de supuesta influencia generacional, ideados por y para la demanda de un ganado sin cerebro como aquel.

    Mientras, en aquellos momentos, las referencias en aquellas camisetas habían hecho que por mi mente pasasen los rostros de algunos de los màs grandes giovane d,honore, tanto reales como ficticios. De entre los ficticios (la mayoría inspirados en personas reales) evoquè a tommy udo en “el beso de la muerte”, con su risita cruel y traviesa, su sonrisa despiadada, sus ojos frìos y calculadores que eran el propio reflejo de la muerte; recordè a luca brasi, cuya fuerza y corpulencia imponían respeto y temor, con aquel rostro sombrio e  inescrutable que te advertía que lo pagarìas caro si te interponías en su camino; al propio don vito corleone, “el padrino”,  personaje de honor y respeto, un hombre de negocios que se regìa por una escala de valores y principios inquebrantables; a al neri, sereno y aparentemente tranquilo, pero un eficiente asesino tan rápido como mortal… y entre aquellos que, además de ser una leyenda, también eran una realidad, estaba Salvatore “totò” riina, que consiguió el control absoluto sobre la cosa nostra siciliana, que mandaba eliminar a sus enemigos en bañeras de àcido y que llegó a asesinar a màs de 40 personas por su propia mano (y màs de 100 por orden suya); o carlo gambino, cuya influencia se extendìa hasta el mundo de la política y del espectáculo que le hacían un hombre intocable y que paradójicamente siempre despreciò el negocio del narcotráfico (dato que probablemente ignorarìan aquellos farloperos de mandíbula floja de la mesa de al lado); o vito genovese, que dejó tràs su paso una larga alfombra de cadáveres hasta hacerse con el control de la que antes era la familia y organización de lucky Luciano; o bernardo provenzano, mano derecha de totò riina y que, tràs el encarcelamiento de este último, pasò a ser el principal controlador de la cosa nostra siciliana, al que se le atribuye 127 asesinatos (tanto por su propia mano como ordenados por èl mismo) y del que se decía que era frìo y sin corazón a la hora de matar.

    Nunca he justificado el sufrimiento que han desencadenado hombres como estos, ni tampoco pretendo adornar la muerte y la tragedia con un manto de romanticismo y un aura èpico de los que estila la trama de filmes inmortales como “el padrino”… pero ahì los tenìas y eran una realidad: hombres que se convirtieron en dueños de su destino porque nunca desearon ser manipulados por los poderosos; niños campesinos que nacían en humildes pueblecitos de Sicilia y se convertían en los jefes de las mafias locales (algunos llegaban a serlo de las mafias màs importantes del país), o, por el contrario, emigraban a estados unidos para eludir a la muerte y sobre la nada construìan un enorme imperio sobre el suelo de el país de las oportunidades;  hombres que podían burlarse de la justicia o comprarla para su beneficio, y jueces, diputados y senadores corruptos no dudaban en vender sus almas como vulgares prostitutas a estos hombres… pero eran hombres que tenìan un concepto del respeto y del orgullo muy diferente de el de los tiempos que corren; entre ellos una muestra de cordialidad o de humildad podía hacerte ganar poderosos aliados, o que una simple falta de respeto podía hacer que la noche siguiente estuvieras durmiendo con los peces. Màs allà de asesinatos, turbulentos negocios o de operaciones clandestinas ligados al crimen organizado como nos lo ha pintado el vertedero mediático durante años, había un trasfondo de tradición, solemnidad y de valores tan arraigados que era el verdadero mecanismo que movìa el resto del engranaje; “esos malditos prejuicios de siciliano”, como lo habrìa calificado la inefable kay adams, pero que al fìn y al cabo sin esos mal llamados “prejuicios” nada tendría sentido, nada del poder y de la influencia de las familias mafiosas tendría valor alguno… sin honor nada valìa la pena.

    Por eso, no pude màs que sentir compasión por las bravatas de baratillo de las que aquellos ilusos de la mesa de al lado se jactaban, sumidos en una ignorancia carente de la fuerza de principios que ellos nunca alcanzarìan a entender y que menos aùn serìan capaces de poner en pràctica en su rutina, sus inquietudes o en cualquier aspecto de su desperdiciada vida. Mejor dejar que los pringados analfabetos del barrio se dediquen a drogarse y a jugar a ser los mafiosillos de su escalera, y que sigan creyendo que su negocio de vender costo y hacer pequeños robos de delincuente común pueda equipararse al negocio y el dinero que capone generò mediante el tràfico y la venta clandestina de alcohol durante la ley seca… porque darles la llave del descodificador no puede conducir a nada bueno.

    _DESTROY.

  • lluvia en agosto.

    Comentarios desactivados en lluvia en agosto.
    24 abril 2013 /  narrativa

    Era una tarde lluviosa del agosto pasado; el cielo empezaba a nublarse y caìa una llovizna caliente que hacìa el clima todavía màs insoportable. era una tarde màs de tantas en las que vuestro narrador aguardaba en la parada para tomar el autobús para ir al trabajo.  Recuerdo que, en esos meses, todavía hacía el desagradecido turno de tarde/noche a tan solo un mès de que me cambiasen para trabajar comodamente solo por las mañanas. Si el trabajo realmente fuese sagrado no deberìa ni tocarse… Y ahì estaba yo, como decìa, sentado en la parada alrededor de las 8 de la tarde escuchando mùsica en el mp3 cuando el autobús de la linea S1 llegò y me levantè para cogerlo, con toda la chusma agolpàndose a mi alrededor y dando empujones en su intento de entrar primero, como si alguien fuese a darles una condenada medalla.

    Pasè mi tarjeta como pude entre codazos y maldiciones y me sentè en el asiento que hay justo detràs del conductor, asqueado por el borchorno de la tarde que, gracias al cielo que se estaba nublando, empezaba a enfriar un poco el ambiente. Yo estaba ajeno a todo y perdido en mis pensamientos mientras el punk ruidoso que estaba escuchando me martilleaba placenteramente mis oidos, cuando me fijè en la mujer sentada de cara a mì en el asiento de enfrente. Era rubia y un poco pàlida, de unos treintayalgo de años, y tenìa un pequeño parecido a charlize theron en la pelìcula “noviembre dulce”,  incluso en su ropa colorida y llamativa. Su rostro era era bastante convencional y no destacaba entre los otros rostros anònimos del autobùs, pero era guapa y de rasgos finos. Miraba distraidamente por la ventanilla perlada de gotas de lluvia, tan ajena al mundo como lo estaba yo en ese momento.

    El autobús reanudò su viaje mientras cada uno seguìa a sus asuntos, sin prestar la màs mìnima atención al otro mientras nos alejàbamos de valdecilla. En pocos minutos, comenzamos a dejar atràs la ciudad dirigièndonos a las afueras y el autobús enfilò la calle Eduardo garcìa aunque la gente de aquì la conoce mejor por la recta de la reyerta, que empieza en la marga y acaba en el primero de mayo junto al Carrefour, lo que mucho tiempo atràs fue el antiguo pryca de peñacastillo. la reyerta es un tramo largo yà casi fuera de poblado decorado por el vacìo de los descampados e impregnado de la decadencia industrial de fàbricas y talleres que antaño existieron y de los escasos que aun sobreviven. puede decirse que tiene una buena visibilidad en casi todo su recorrido, pero es un lugar salpicado por el dolor debido a los jóvenes que han muerto tras el volante cualquier fin de semana a lo largo de los años; un lugar que tiene su historia tràgica, y de lo cual es testigo los ramos y coronas de flores que de cuando en cuando aparecen en la cuneta a la altura de la zona de aquellos que perdieron la vida.

    Miraba yo tambien, a travès del cristal empapado, como las cosas pasaban a mi alrededor a gran velocidad cuando, hacia la mitad de la recta de la reyerta, cuando mi atenciòn volviò de nuevo a la mujer rubia que tenìa enfrente. su rostro se emsombreciò y de repente paracìa muy triste. No pude evitar que me llamase la atención ver aquel repentino cambio de humor en un rostro que parecìa denotar amabilidad y simpatìa  y, al llegar a un tramo de la recta, ella se santiguò con un movimiento ràpido y discreto. De sus ojos, ahora perdidos en la nada, resbalò una làgrima que bajò por su pàlida mejilla, en una mirada que evocaba un dolor del pasado que todavía estaba muy presente.

    Nadie màs en el autobùs se fijò en aquel acto tan personal, un acto tan invisible y discreto para los demàs pero que a mì me congelò el alma en el mismo momento en el que fuì mudo testigo. Al poco, su mirada se encontrò con la mìa y supo que me habìa dado cuenta. Su mirada era penetrante, muy viva, muy humana, y el dolor que vì reflejado no me era en absoluto desconocido; y por un segundo quise poder decirla algo, algo sentido; demostrarla que era capaz de entender y compartir su dolor, pues yo tambien sè muy bien lo que es perder a una persona muy querida en circunstancias tan tràgicas (aunque diferentes a las suyas)… pero uno sabe guardar respeto y obviamente yo no estaba en derecho de decir nada a una persona que en esos momentos se le abrìa una herida por un ser querido que ya no estaba con ella, una herida que seguirìa volviendo a abrirse cada vez que ella pasase por allì, y es deber respetar la serena dignidad con la que ella habìa evocado el amargo recuerdo de aquel que ya no està.

    No obstante, mientras nos miramos, vì un brillo de comprensión en sus ojos, como si por un segundo captase a la perfecciòn la emociòn que en esos momentos yo sentìa. No era necesario que dijese nada pues ambos pudimos leer nuestros pensamientos en nuestras propias miradas. Ella hizo un ligero asentimiento con la cabeza y por segundo apareciò una leve sonrisa, no desprovista de amargura pero tampoco de cierta calidez. Aquel fue un gesto conmovedor que me hizo odiar un poco menos a la raza humana. Su mirada al rato volvió a la ventana, todavía triste, pero los rasgos que antes se habìan ensombrecido ahora parecìan mas suavizados y su rostro apaciguado.

    El autobús desviò su trayecto a las presas, cruzò muriedas y llegò a maliaño, donde me bajè en el centro. La llovizna habìa remitido durante el viaje y las calles estaban mojadas. Bajè del autobùs y me encaminè en direcciòn al trabajo, con el tiempo yà un poco apretando. Pero mientras el autobús volvìa a arrancar de nuevo y comenzaba a salir de la parada en direcciòn a astillero, no pude evitar volverme y mirar por ùltima vez a la chica, y de nuevo me volvì a encontrar con sus ojos, esta vez tan solo unos escasos segundos, y de nuevo volvì a ver el destello de la emociòn que antes puede percibir en ella. Finalmente el autobùs desapareciò en la lejanìa y yo continuè andando mi camino, todavìa con aquella chica rubia en mis pensamientos, deseàndola paz en su vida a ella y descanso en su muerte a quien le falta a su lado, maldiciendo por millonèsima vez la indolencia de aquellos que se quedan indiferentes ante el dolor de otro ser humano.

    _DESTROY.

  • ¿què coño es el HATEPUNK?

    Comentarios desactivados en ¿què coño es el HATEPUNK?
    25 marzo 2013 /  desvarìos, mùsica, opiniòn

    Harà cosa de 10 años, estaba una tarde en el alisal tomando unas birras con un antiguo amigo punki con el que al poco tiempo dejè de tener trato tràs un intento de formación de banda musical por lo sumamente trepa que saliò el condenado. Estabàmos, decìa, charlando entre cerveza y cerveza sobre la idea de montar una banda y sobre el sonido y estilo musical que tocariamos. El querìa sonar al punk-rock iberìco de toda la vida, tomando como principal influencia para el sonido a la polla records y a mcd. Yo en cambio, que no me gustaban las medias tintas, me decantaba por un punk màs machacòn, barriobajero y contundente en la linea de animales muertos o los toreros after olè. Cuando ya debiamos de ir por la sexta ronda empezamos a discutir sobre la definición de nuestro estilo. “yo no lo llamarìa punk a nuestro estilo. Lo redefinirìa de otra forma. Las etiquetas punk y punk-rock estàn trilladìsimas y ya no dicen nada”, le comentè. ¿”pues si no es de esa forma como ibas a definir nuestro estilo?”, preguntò. “mmm… hatepunk”. “¿punk del odio?¿y por què coño punk del odio?”. Eran años de caos y pesimismo para aquel niñato que yo era, mucho eskorbuto, mucho cerebros destruidos  y mucho exterminio de la raza del mono por decirlo de alguna forma, y tras mucha decepciòn y posterior pasotismo de movimientos sociales y polìticos, a mì solo me apetecìa cantar sobre violencia, odio, muerte, destrucción, degeneraciòn y negatividad (iluso de mì), y el tèrmino hatepunk le venìa a la invenciòn que ni pintado.

    Pero como ya sabe el lector de antemano, el asunto se fue al garete tiempo después y ahì quedò la cosa. Unos años màs tarde, cuando uno decidiò adaptarse un poco a las nuevas tecnologías y se comprò un ordenador, vagueando por nimiedades musicales en la red me encontrè de nuevo con el tèrmino hatepunk. No solo parecìa considerarse como subgénero, sino que ademàs habìa bandas que lo tocaban “mi compi el jorgito, el hijoputa me habrà plagiado la idea”, pensè de cachondeo, recordando la tarde de la discusión sobre el estilo musical al encontrarme con lo del hatepunk.

    Lo que me sorprendiò, al indagar en el asunto, es que la mayorìa de las bandas que practicaban el hatepunk eran NS, integradas por punks nazis (en muchos casos tambien pelaos). “tiene cojones la cosa”, me dije. Sabìa de la existencia de bandas nazipunks, pero que ademàs ya tuviera su propia etiqueta, y encima precisamente aquella etiqueta. Tambien eran curiosas las pajas existenciales que se hacìa la gente para definir todo esto, ya que nadie parecìa estar de acuerdo en nada.

    En los 80 hubo 4 bandas mal contadas de nazipunks pero las crestas y las esvásticas no eran para nada una minorìa, y ya no estamos hablamos de punkis a lo sid vicious todo yonki babeando sobre el esvasticòn de su camiseta. Con excepción de los A.B.H. y the dentists que eran de Inglaterra (y sin mencionar a skrewdriver cuando iban de guarros al principio), la mayor parte de las bandas eran de yankilandia, como los pioneros white pride o fight for freedom, o incluso en brasil los odio mortal. En Europa, en cambio, tiraba màs eso del black y thrash metal y la cosa iba por otros derroteros. Cabrìa mencionar a los rusos korrozia metalla, que empezaron haciendo un punk hardcore muy pesado y evolucionaron al thrash metal NS… pese a lo que pueda parecer, no eran solo 4 bandas y un pequeño puñado de mamelucos los que tenìan montado el chiringuito nazipunk en los 80. pero eso sì, de eso del hatepunk ni rastro.

    Hasta ahì, lo que un servidor ya sabìa sin uso de la caja tonta, pero el tema tiene su aquel, ya que en yankilandia en los 90 proliferan las bandas nazis en plan rednecks con las que la basura blanca glorificaban al ku kux klan, al racialismo, a los estados sureños y al linchamiento de niggas. Ese tipo de bandas paletas ultra-patriòticas y racistas servirìan para poner la semilla de los que luego se autodenominarìan hatepunk. Volviendo a bandas rednecks cabrìa destacar como pionera por su punk ruidoso, y a veces hasta algo metàlico, a los definte hate (muy originales en lo suyo, para mi gusto), que seguían derroteros como los de ian stuart con the klansmen. Mucho màs reconocidos se han hecho cuando uno de sus miembros, wade Michael page (y líder de la tambien banda nazi end apathy) se liò a tiros el verano pasado en un templo sij en winsconsin, cepillàndose a 6 personas e hiriendo a otras 4, antes de volarse los sesos después de que la policía le hubiera herido en el consiguiente tiroteo a la masacre.

    Y a principios del nuevo milenio nacen las primeras bandas que se autodenomian como hatepunk y con ellas se le dà nuevo significado a la misiva “puink not red”. Los primeros en pisarme la idea (irònicamente hablando) son warfare 88, dirty white punks, forward area (musicalmente muy buenos, para mi gusto) o ethnic clearing, aunque no cala tanto en europa con excepción de pocas bandas mal contadas como midgardds soners, ekaste, nitters o los curiosamente helènicos chaoss hellas. En España los ùnicos que le han echado morro suficiente para apropiarse del nombre son arma blanca, compuesta íntegramente por hooligans nazis de los boixos nois (y a nivel de letras son de lo màs cafre que he podido escuchar). Pero donde màs ha calado últimamente ha sido en sudamèrica, donde cada vez hay màs panchitos disfrazados de punkis nazis que parecen estar metidos en el fregado de una manera muy sectaria, y estèticamente inspirados en los punks-maderos (como los suelo llamar) estilo the exploited o antinowhere league. Inexplicablemente, donde màs bandas de hatepunk hay es en chile, de donde destacarìa chaotic pigss o the walkiriass (grupo nazipunk femenino), y luego hay infinidad de bandas “apolìticas” adjuntas al tèrmino que no las conoce ni perico el de los palotes como social kaos, serena chaos punk, warboots, army agressor, soporte chaos punk… tienen fijación malsana con el palabro chaos, ya que sale a relucir en muchas de ellas o de sus grabaciones, y con esa actitud tan obvia se les vè el plumero: la mayorìa son pretendida pose que mezcla tanto la provocación con lo políticamente incorrecto que no hay manera de tomàrselas en serio, y se les nota que en el fondo no son màs que un puñado de tiraflechas intentando llamar la atención mediante una moda facilona pero llamativa.

    Uno llega a darse cuenta de hasta què punto pueden llegar a ser de grandes las pajas mentales de el ser humano con tanta mente revuelta, pero no puede negarse que tanto circo montado a cuenta de esto del hatepunk han nacido bandas de lo màs variopintas, raras y originales, con sonidos tan potentes como lamentables, y con unas letras y una caña que te ponen la piel de gallina y que solo por eso alguna puede ser digna de ser escuchada… eso sì, si el dìa de mañana me dà por volver a intentar formar una banda y la quiero denominar hatepunk, serà porque fue la idea que a mì me saliò de los cojones una tarde de cervezas con el trepa del jorge y no por lo que el personal anda por ahì haciendo con la dichosa etiquetita de la discordia.

    _DESTROY.

  • por hoy cierra el motel.

    Comentarios desactivados en por hoy cierra el motel.
    18 marzo 2013 /  desvarìos

    hoy ni hay habitaciones libres ni hay ganas de hacer entrada ninguna; no por ello dejen de revisionar el clàsico que el tìtulo del blog orgullosamente hace referencia.

    motel_bates@hotmail.com

    _DESTROY.

  • cuidado con el gilipollas.

    Comentarios desactivados en cuidado con el gilipollas.
    10 marzo 2013 /  opiniòn

    Permìtanme empezar esta pequeña reflexiòn con unas palabras del maestro Arturo pèrez reverte (verbigracia, XD):

    “hay gilipollas y gilipollas. Hay tontos del haba congènitos, de pata negra, que no lo pueden evitar por mucho empeño y buena voluntad que le echen al asunto. Gente cuya naturaleza biològica incluye la gilipollez de modo perfectamente normal, gilipollas que no pueden evitar serlo. uno los vè, los oye y se dice “es simpàtico este imbècil”. (…) sin embargo, hay otra variedad màs comùn, màs de andar por casa, màs ordinaria. Hablo del gilipollas vocacional: del que se esfuerza a diario por avanzar paso a paso en el perfeccionamiento de la gilipollez a la que aspira con entusiasmo (…) lo malo es que, a diferencia de la otra variante de gilipollas, perfectamente localizada en lugares y medios especializados de las españas, esta ùltima te la encuentras en la vida diaria, a la vuelta de la esquina, contaminàndolo todo”.

    Podrìa decirse a voz en grito pero no màs claro, pero me gustarìa matizar sobre lo comentado por el compadre Arturo (que por mì, chapò). Los que son gilipollas por naturaleza y no pueden evitar serlo no dejan de ser personas simpàticas, a ratos entrañables, quizà porque su gilipollez no radica de la maldad o del intento de ser gilipollas con un propòsito concreto, sino desde la propia ingenuidad o por la inconsciencia de lo acostumbrado que està a que la vida se le cague encima. No obstante, la otra clase de gilipollas, ese lado oscuro de la estupidez humana, es fácilmente diferenciable porque son esos pequeños molestos obstáculos rutinarios que nos intentan hacer la vida màs interesante (es decir, complicada) de lo que nos gustarìa que fuese y en el fondo todos sabemos quienes son porque, por anònimos que sean, siempre estàn ahì para dar la nota como expertos gilipollas que son.

    Es ese dominguero que te cierra el paso a toda la hostia en carretera cuando tù tienes preferencia, pero como èl llega tarde o simplemente le apetece ser el amo de la carretera, tienes que apartarte de su camino a menos que quieras salir disparado atravesando el parabrisas y dejarte el cerebro esparcido por el asfalto… es ese garrulo que habla a voz en grito en el bar ahogando las conversaciones de los demàs, vociferando sobre polìtica o fútbol cuando ya và por el sexto vino, y cuidado si cometes la imprudencia de contradecirle… es ese cantamañanas que và con la mujer y los niños, y te monta el follòn del siglo por cualquier tonterìa para lucirse delante de la familia, deseoso en todo momento de demostrar lo hombretòn que es a la primera de cambio… es ese pijo de mierda que te mira por encima del hombro si osas siquiera rozarle su polo de ralph lauren o por consumir el mismo oxìgeno que el… son ese grupo de viejas que te arrollan en la puerta del autobús para entrar las primeras y que ademàs tienen la sinvergonzonería de cacarear sobre lo maleducada que es la juventud…es esa niñata engreìda y orgullosa que trata como basura  a la gente aunque los demàs tengan mayor calidad como personas que ella… es esa vecina aburrida (y primohermana hipotètica de las viejas del autobús) que cotillea por la vecindad que eres un borracho porque la otra noche te viò llegar tarde a casa, o se inventa cualquier otro chisme sobre tì para tener algo sobre lo que marujear… es ese musculitos chulo de playas con actitud de “aquì estoy yo y nadie màs que yo” luciendo palmito de gimnasio, palmito que desde luego no ha ganado haciendo masas en la obra y levantàndose a las 7 de la mañana como todo hijo de vecino que se precie…

    En definitiva, representan lo peor del español medio, la escoria de la sociedad que siempre està dispuesta a amargarte el dìa a cualquier hora y en el momento menos adecuado, deseosos de complicarle la vida al pròjimo porque su felicidad radica en la desdicha de los demàs. Son Engreidos, hipócritas, prepotentes, dèspotas, listillos que no llegan a listos, crueles aunque a ratos cobardes, orgullosos de baratillo… en definitiva, G-I-L-I-P-O-L-L-A-S con todas las letras.

    Pero ¿què poder hacer con este hatajo de desechos humanos? Ignorarles por pura làstima suelen tomarlo como una victoria moral para ellos mismos al no encontrar resistencia por parte del atacado. Razonar tampoco sirve de nada porque su gilipollez incrementa conforme tus razones adquieren peso. Partirte la cara con ellos a veces es la opciòn màs recurrida pero la ley hace la trampa y si son ellos los que te parten la nuez se quedan felices y satisfechos de sì mismos, pero sì se la partes a ellos ya puedes ir preparando el talonario para cuando te llegue la sentencia del juicio en el que injustamente te enmarrullaràn. Estos miserables se hacen tan despreciables que les harìas pedazos con un ak-47 sin remordimiento alguno y con una radiante sonrisa en el rostro, pero todos sabemos como funciona la justicia de este paìs, y es que a veces incluso hasta la estupidez tambien deberìa ser castigada.

    Asì que, amables lectores, cuìdense del gilipollas vocacional que, sin contar los polìticos corruptos, son la peor plaga que azota a nuestra sociedad con la que tenemos que vèrnoslas a diario, pero tampoco hay que darles mayor importancia de la que se merecen; al fìn y al cabo suelen ser personas frustradas y a menudo con complejos de inferioridad que tratan de esconder mediante su conducta gilipollesca.

    _DESTROY.

  • aquellos maravillosos slashers.

    Comentarios desactivados en aquellos maravillosos slashers.
    3 marzo 2013 /  cine, desvarìos, opiniòn

    Què maravillosos tiempos tan perfectamente localizados entre finales de los 90 y principios del presente milenio, cuando los slashers volvìan a la pantalla grande para poblar las pajas y las pesadillas de una nueva generaciòn de adolescentes de pocas luces que solo pensaban en follar y beber hasta el coma etìlico. La resaca de los slashers de los 80 por fìn se habìa disipado del todo y, tras unos años tediosos para el fenómeno teenager, los asesinos de instituto y las tetas de silicona volvìan con màs fuerza que nunca para repetir los clichés del pasado y hasta parodiarlos sin asomo de vergüenza alguna, todo a raiz del repentino èxito de la primera parte de “scream” que en un principio ni el maestro wes craven se la iba a tomar en serio, cuya intenciòn era la de cachondearse y satirizar la simplona fòrmula de los slashers pero ponièndola accidentalmente de nuevo en boga… sì, buenos años para el terror adolescente y, por ende, para ser joven.

    En esa època que, ademàs, tambien viò surgir la primera generaciòn de infames y estùpidos canis o kìes (es inevitable sentir una ligera sensación de mareo y hasta de nostalgia al volver la vista tan atràs), este servidor se encontraba en plena adolescencia punk con los ramones, el bebercio y el gamberrismo por bandera, (unos años en que yo me tomaba a los ramones y a su mùsica como un estilo de vida, y quemar papeleras, molestar a la vencidad y darle al drinking sin control era el orden del dìa). Asì pues, la panda de imberbes gamberretes que nos juntàbamos por amistad y trivialidad a partes iguales, al igual que otros grupillos juveniles rivales que tambien se dedicaba a privar, fumar porros y liarla por las calles del pueblo, siempre nos quedaba tiempo para vaguear y hablar de las ùltimas novedades terrorìficas del gènero que habiamos visto. Mis amigos no daban mayor importancia a los slashers ni a las comedias adolescentes de esos años con la excepción del entretenimiento sin pensar demasiado y el reflejo de los jóvenes yankis alcoholizados y colocados en pantalla con los que se sentìan identificados (y toda la horda de bandas de punk-pop rollo californiano que surgieron en aquellos años proliferaban aquella conducta. Ya sabeis, sum 41, blink 182 y demàs ralea californiana), aunque yo, que uno ya tiene mili en asuntos cinematogràficos, no tenìa una visiòn tan superficial de lo que me atreverìa a llamar como el fenómeno cinematrogràfico/social de aquella època.

    Y asì surgìan incansables debates sobre si “sè lo que hicisteis el ùltimo verano” era un intento de copia de “scream”, o si neve campbell estaba màs buena que denise richards, o si la puta saga de “halloween” no tendrìa jamàs final (pues en esos años nos llegaron la aceptable y resolutiva “halloween: la maldición de Michael myers”, la màs que bienvenida “h20: 20 años despues” y la prescindible “halloween resurrection”), pero tampoco sin olvidar el gènero de comedia que tambien tuvo un tiròn enorme con las sagas “american pie”, “scary movie” y pelìculas como “road trip” o “colega, donde està mi coche”. En el fondo no dejaba de ser todo un relevo generacional de la misma fòrmula que se aplicaba en los años 80; mientras que con los años nos ìbamos olvidando de Jaime lee curtis, kristy swanson, jason london, línnea quigley o corey feldman, surgìan nuevas caras jòvenes que comenzaban a ser màs reconocidas dentro de este revival del terror/comedia adolescente, caso de devon sawa en “destino final” o “el diablo metiò la mano”, o allyson hannigham en “american pie” o “buffy cazavampiros” (la serie), o seth green en las yà mencionadas “el diablo metiò la mano” y “buffy cazavampiros”, o Jennifer love hewitt en “sè lo que hicisteis el ùltimo verano” y la comedieta “ya no puedo esperar”, la gran neve campbell en “scream”, “jóvenes y brujas” o la hùmeda “juegos salvajes” acompañada de denise richards para menear juntas el conejito en cutre-intento de thriller eròtico a la antigua usanza (pero, repito, se quedò en el intento), y en menor medida rebecca gayheart en “leyenda urbana” y “demasiadas mentiras”, o katie holmes en “comportamiento perturbado” y “secuestrando a la señorita tingle”… nueva carnaza joven que el nuevo cine adolescente les proporcionarìa unos escasos años de gloria que luego se apagarìan y la mayorìa no madurarìa en su carrera.

    El filòn teenager de esos años parecìa no tener fin repitiendo y tragando con la fòrmula; las historietas de asesinos de secundaria triunfaban entre la juventud, y los quinceañeros fantasmeaban con la idea de que apareciera un asesino en serie que empezara a masacrar en su instituto o de noche en el monte donde hacìan el botellón; el impacto generacional de los slashers a finales de los 90 era enorme, heredero directo de las generaciones ochenteras (solo hubieran faltado los autocines y la falta de pretenciosidad de los 80,s).

    Ni que decir tiene que, entre porro y porro, nunca se dejaba de debatir quien era la mejor fèmina que aparecìa en pantalla, rivalizando sobre todo entre neve campbell y jennifer love hewitt, seguidas muy de cerca por rose mcgowan y denise richards. No puede negarse que campbell fue la gran screamqueen de la època y que supo desbancar a hewitt, pero esta ùltima fue màs espabilada cuando vio que los años de juventud se la acababan y, viendo que en la gran pantalla no iba a triunfar màs de lo que ya habìa triunfado, al final supo seguir su èxito en la pantalla pequeña cuando se le pasò el arroz, cosa que campbell no supo ver y lo mejor de su carrera se quedò en aquel esplendor de gloria que le otorgò la saga de “scream” y el pequeño puñado de películas juveniles que hizo mientras tanto (porque todo hay que decirlo, aunque su carrera como actriz aun siga activa a dìa de hoy, el nivel de protagonismo, asì como el de la calidad de las películas en las que participa, ha bajado considerablemente desde sus años mozos).

    Entrados en el nuevo milenio el nuevo slasher empieza yà a dar señales de desgaste en el año 2003, tenièndonos a todos un poco hasta las cojones de tanta sangre y domingas neumàticas, y para el año siguiente la llama ya se haba extinguido del todo, coincidiendo que su pùblico empezaba yà a entrar en una post-adolescencia aburrida y cada vez con menos tiempo para acitividades etìlicas y fiesteras. Una vez màs como pasò a principios de los 90, el slasher se queda sin fuelle y sin un pùblico que lo reclamase, ya que la generaciòn venidera era otro cantar y dedicaba el tiempo a otro tipo de bobadas menos simbòlicas… Pero cuando vuelves la vista hacia atràs, a esa època de pajas y espinillas, lo primero que piensas es en neve campbell y en ghostface porque el paso de los años ha hecho que “scream” se haya convertido en todo un símbolo de aquellos años, y por mèritos propios se ha ganado ser la cabeza visible de aquella reaccionaria generaciòn de niñatos tarados que solo pensaban en beber, follar, vaguear y pasar miedo viendo en la pantalla a mamones muy parecidos a ellos, haciendo que el arte imite a la vida y viceversa tambien… y si, no tengo rubor alguno en decir que yo tambien fuì culpable.

    what’s your favorite scary movie?

    _DESTROY.

  • mamà, còmprame una bòmber.

    Comentarios desactivados en mamà, còmprame una bòmber.
    24 febrero 2013 /  mùsica, opiniòn, polìtica

    Càllate de una puta vez y deja de repetirme el panfleto que tienes memorizado; a diferencia de tì yo no necesito aparentar nada. por mucho que te quieras esconder tras la imagen de tipo duro, lo creas o no, te conozco mejor de lo que tù crees.

    Tu eras el clàsico pringado de secundaria que solìa pasar desapercibido entre el resto de la gente como el insecto anònimo que eras, a excepción de cuando los bestias del pasillo te utilizaban como sparring para divertirse un rato; entonces ahì si preferìas pasar tan desapercibido para ellos como para el resto de la gente. No te comìas una rosca y eso tambien te frustraba. En casita papà el madero y mamà la funcionaria pasaban de tì como de la mierda, pensando que ponièndotelo todo al alcance de tu mano podrìan compensar su ausencia como padres.

    Un buen dìa, el enteradillo porreta de la clase que suele vestir camisetas de boikot y de reincidentes, te descubriò unos que se llamaban non servium y otros que eran los kaos urbano, y raudo recurriste a la wikipedia para enterarte què era eso del oi!, y entre otras cosas ni te imaginabas que existìan los skins antifascistas; tu que solo habìas visto “american history X” por televisión y pensabas que todos los skins eran action mans nazis musculosos (“vamos, derek, ya son tuyos”,  ya sabes). Eso te diò una nueva perspectiva para encontrar tu sitio entre los demàs.

    A golpe de la pasta del bolsillo de papi te compraste en un mès el uniforme completo: la bòmber, las botas, los tirantes, los parches, las camisetitas de bandas… todo en las direcciones de distribuidoras que te ha proporcionado el enteradillo alternativo de la clase. De todas formas, aun estando disfrazado de skin seguìas sintièndote como un mierda, asì que por cuenta de conocidos comunes vàs conociendo a màs pringados como tù que ahora son muy duros pateando a un pobre desgraciado entre 8. al mismo tiempo, te implicas en colectivos y actividades polìticas izquierdistas, pero como eres un analfabeto y un ignorante tienes que empollarte a marx, a lenin y a bakunin, y memorizarte la comedura de tarro para no desentonar entre tus nuevos amigos (aunque ni te imaginas que el 80% de ellos tambien han hecho lo mismo que tù).

    Al mismo tiempo que vàs de predicador comeollas, te apuntas al gimnasio para echar algo de músculo ya que todavía eres un enclenque, aunque has amenazado a todo el mundo con que tus amigos antifas le partiràn la cara a cualquier kìe facha de tu instituto que ose tocarte (porque segùn tù, en tu instituto solo tienes problemas con kìes, y claro, todos los kìes tienen que ser fachas. Los cànones lo dictan). Ahora la tomas con pringados màs tristes que tù al igual que hacìan contigo antes. Por fìn te sientes integrado y apreciado; ahora al menos echas algún polvo de vez en cuando con chocholocos que tambien se han apuntado al juego de los disfraces; sabes que algunos de tus nuevos amigos te ponen de vuelta y media en cuanto les dàs la espalda pero eso no importa, porque en persona te lamen el culo tanto como tù se lo lames a ellos. entre Manis, charlas y reuniones te machacan el coco con el independentismo y la nacionalización de tu tierra, y eso hace que la tomes con todo aquello que huela a malvada tiranìa del estado español (imperdonable la tapa gratis en el bar). Al fin y al cabo, eres feliz echando músculo para defender a hostias filosofìas que no acabas de entender del todo. Cada vez màs implicado en la “lucha”, te radicalizas/idiotizas y crees que todo aquel que no està de vuestro lado està en contra vuestra. Como yà los nazis van madurando y colgando las botas y los tirantes, os quedais sin personal sobre el que volcar vuestra rabia y vuestra cobardìa; buscas a otros para que sean los chivos expiatorios a los que tachar de enemigos y traidores para que no se os acabe la fiesta. Ahora lo que toca son dossieres e información hecha pùblica de todos los ambiguos y “sospechosos” de ser nazis o amigos de nazis, y utilizar las nuevas herramientas cibernèticas para hacerles un juicio pùblico, intentando aportar pruebas de sus delitos, como si fuerais un tribunal de la inquisición compuesto por mequetrefes..

    Y mientras tanto, el tiempo pasa y pronto empiezas la universidad para hacer la carrera pagada por papà; no has visto una nòmina ni te has subido a un andamio en tu vida pero tù igualmente te sientes de clase obrera; tienes la cara dura de compararte con aquellos que se levantan a las 7 de la mañana para ganarse la vida con su sudor y su entereza, mientras tù paseas los libros en nombre de la working class, y lo peor de todo es que la conciencia no parece decirte nada. El problema es que antes de que llegues a los 30 y todavìa continues opositando, es posible que te acabes cruzando con la persona a la que no deberìas haber tocado las pelotas y te arranque tu miserable vida de dòs navajazos o que te deje vivo pero con consecuencias funestas, alguien que a lo mejor ni siquiera tenìas motivos autènticos por los que joderle, y ni el carlitos de nsa y ni el sku de kaos urbano estaràn ahì para ayudarte. Ninguno de tus ìdolos te iràn a llorar, ni nadie tanto como lo harà tu madre por haber criado un hijo tan bobo.

    ¿en què piensas ahora, chaval? ¿Que como te conozco tan bien? Porque patèticos perdedores como tù los hay a montones intentando encontrar su lugar en el mundo, y al igual que tù, muchos entran en el movimiento skinhead intentando encontrar la identidad que no valen para tener, creando confusiòn y diferencias en un mundo al que en el fondo sabes que no perteneces por mucha bòmber y mucho pin que lleves. Por eso no vengas a leerme el panfleto y a intentar venderme la misma película que te han vendido a tì: porque en el fondo me dà igual que lleves una esvástica o una hoz con un martillo en el pin, o que en tu parche se pueda leer “antinazis” o “antiguarros”, o que lleves una camiseta de skrewdriver o una de zartako, o que te hayas empollado de memoria el discursito de el barbas o de el bigotes; porque en el fondo no eres màs que un mierda jugando a ser lo que en realidad no eres. Que tu farsa te sea pròspera y fecunda.

    ale, a escuchar non cerdium.

    _DESTROY.

  • el casualismo ¿una causa perdida?

    Comentarios desactivados en el casualismo ¿una causa perdida?
    17 febrero 2013 /  desvarìos, opiniòn

    Naciò para pasar desapercibido. Puede decirse que el casualismo ha acumulado innecesarias ramificaciones con el paso de los años, pero la màs reconocida y extendida fue su esencia original, cuando los violentos del fútbol britànico decidieron vestirse con ropa de marcas caras y reconocidas, principalmente francesas o italianas, para entrar en los estadios sin llamar la atención y para pasar màs desapercibidos después de las andanadas de hostias que se propinaban al finalizar el partido. Los casuals, han sido y siguen siendo el paradigma de la violencia y la elegancia en la forma de vestir juntas de la mano (con excepción de la mafia italoamericana, por supuesto) y, parafraseando y plagiando a cierto compadre mìo, los casuals no son unos bàrbaros, sino un exquisito producto de la sociedad moderna.

    Pero hoy en dìa el fenómeno se ha transformado en mediocre triburbanismo. tiene su uniforme con sus marcas determinadas y actualmente los casuals son la cosa màs fácil de identificar del mundo. La intenciòn serà pasar desapercibidos, pero en cuanto les vès con la gorra de cuadraditos, la bufandita en color marròn beige, el pantalón de chándal, las adidas hooligans como las suelen llamar (estas de las rayitas o bien negras o bien blancas) y la parca 2 tallas màs grande, enseguida te dices “joder, llegò el carnaval”. Parecen vagabundos salidos de un futuro post-apocalìptico pero sin la capa de mugre. Lo màs identificable son las marcas de ropa, principalmente la marca stone island, básicamente porque vale un pastòn y no es sencilla de encontrar por estos lares.

    En España, que el equivalente a los hooligans ingleses son los ultras, para no variar mezclamos churras con merinas y creemos que el hooliganismo en teoría es acuchillar al aficionado normal que và a disfrutar del partido con la mujer y los hijos, o en su defecto, joderle el coche a pedradas que es delatado por la matrìcula. Y Asì pasa: los hooligans y casuals del resto de Europa que se reunen para partirse la cara sin armas en polìgonos desiertos, se rìen de nuestra manera de entender el hooliganismo, con lo sano que es darte de hostias con un rival igual de bestiajo que tù.

    Volviendo al casualismo y a nuestras fronteras, los primeros en adoptar esta estètica en las gradas fueron los skins nazis de los boixos nois, hartos de ser fácilmente identificados cada vez que la liaban, creando los casuals fcb, con diferencia la facciòn màs violenta y garrula de todas las hinchadas españolas; aunque todo hay que decirlo, no se lucieron mucho en su año de formación cuando aparecieron con una pedazo de pancarta por la calle en la que se leìa bien grande “casuals”. Vamos, que si la intenciòn era pasar desapercibidos no se lo curraron mucho, francamente. Con los años nuevas hinchadas crearon sus propias secciones casuals, pero como parece que en este paìs los aficionados prefieren ir de yuppie inglès que se parte la cara los fines de semana en el fútbol que ser un poco màs discretos en los enfrentamientos, el casualismo ha pasado a ser una tribu urbana màs como si ahora fuese una caricatura de lo que realmente es, no tan cantosa como otras pero igual de identificable. Ahora cualquier niñato puede ir al estadio disfrazado creyendo que es el tipo màs duro de su grada, o por la calle creyendo que el uniforme le proporciona el don de la invisibilidad o algo asì. Cualquier dìa les veremos comiendo las fish & chips o intentando hablar en jerga cockney versión pasiega para terminar de darle autenticidad al asunto (no lo negemos. Nuestra juventud es asì de ilusa).

    Ahora bien, si tù lo que quieres es pasar casual para armarla en el fútbol, por 200 pavos que te vale una sudadera de stone island o de raplh lauren, para eso te vàs con ese dinero al mercadillo de los gitanos y te compras 10 kilos de ropa con la que seguramente pasaràs mucho màs desapercibido que con marcas de niño pijo inglès, y si tienes mucha suerte lo mismo encuentras en el puesto de algún moro alguna marca casual de imitaciòn. A nivel personal, no tengo nada en contra de utilizar ciertas marcas de ropa dentro del casualismo, està bien conservar un poco la esencia de lo que fue, pero si lo que quieres es pasar desapercibido no seas idiota y vayas con todo el “uniforme oficial” a la grada, ya que les pones el trabajo facilito a los maderos y hay que hacerles que se ganen un poco el cocido.

    Asì que ya sabes, chaval, acciòn y discreción si quieres seguir montàndola en el fútbol por muchos años màs, que luego te vetan la entrada por intentar ir de àlvaro cadenas por la vida y los domingos sin fútbol son como un cocido sin chorizo.

    _DESTROY.

  • el farlopero de el galiburg: ese heroe anònimo.

    Comentarios desactivados en el farlopero de el galiburg: ese heroe anònimo.
    10 febrero 2013 /  desvarìos, humor

    Si aquellos lectores de fuera de Cantabria deciden pasar un dìa por el ilustrìsimo e insigne valle de Camargo, les invito a visitar maliaño y a tomar una copa acompañada de un billar en la taberna galiburg. Los años de esplendor y de gloria de esta taberna pasaron a la historia desde el mismo dìa que se decidiò instalar una càmara de vigilancia continua, conectada directamente con el cuartel de la guardia civil, en un intento de mantener bajo control las actividades ilìcitas y trapicheras de sus clientes, haciendo que el alterne viciosil en el lugar declinase un poco. No obstante, no puede negarse que la taberna y su sala de juegos todavía es frecuentada por los personajes màs curiosos y variopintos de dentro y fuera del valle.

    He de admitir que, desde que he ido dejando de empinar el codo, cada vez frecuento con menor asiduidad la taberna galiburg pero, una vez que entras por la puerta, el lugar, sus olores y sus clientes continuan inmunes al paso del tiempo. Si entras hasta el fondo de la taberna, cruzando el estrecho pasillo, llegaràs a la sala de juegos donde encontraràs al grupo de kìes “de siempre” (por llamarlos de alguna forma, ya que si invirtiesen un poco màs de tiempo de sus vidas en la taberna, se convertirìan en un mueble màs), los cuales presumen de ser todos primos o de tener algún parentesco por lejano o poco probable que sea. No suele haber problemas con ellos; mis paisanos y yo nos dedicamos al billar y a nuestras pintas de cerveza, mientras que ellos se dedican al futbolìn y a sus calimochos entre rebuznos y berridos poco legibles al otro lado de la sala. Otro gran personaje digno de mención es el “imitador de Hugo silva”, antiguo barman de la taberna que inexplicablemente tambien decìa tener parentesco con el grupo de kìes “de siempre” (a veces se animaba a compartir algún porrillo con ellos en la puerta de la taberna). El muchacho es un intento de sex symbol que copia descaradamente  la estètica y estilo de Hugo silva segùn la imagen que el citado tiene en cada uno de sus èxitos cinematogràficos. Asi, al igual que el susodicho barman hace un tiempo gastaba una imagen de tìo bueno alternativo como la de silva en “mentiras y gordas”, ahora lleva una estètica bohemia y de gafapasta maduro como la de “el cuerpo”. El polifacètico barman ya no trabaja en la taberna pero aùn le veo por otros feudos luciendo con orgullo su imagen a lo Hugo silva, y creedme que no es coincidencia estilìstica por inverosímil que pueda parecer el asunto (no sabrìa decir si el caso de este chico es toda una genialidad o simplemente todo se reduce a la falta de estilo y personalidad, amèn de echarle un morro vergonzosamente evidente).

    Podrìa citar un buen montòn de personajes màs, todos genuinos en su esencia, pero ninguno puede compararse al entrañable farlopero asiduo de la taberna galiburg. No hay mañana o tarde que acudas a tomarte una buena pinta sin que el farlopero estè allì en la barra, con la mandíbula batiente que te deja ver a momentos sus dientes torcidos, su cubata en mano, su sudadera grìs a rayas que no parece cambiarse nunca y su desenfadado sentido del humor que casi siempre solamente èl parece encontrarle la gracia y, por supuesto, tampoco es lo mismo sin sus 3 o 4 huidizas visitas al baño para castigar bien castigado el tabique nasal. Recuerdo una frìa noche de noviembre en la puerta de la taberna que el farlopero tuvo la amabilidad de vendernos una bolsita de yerba (muy bien pasada, todo hay que decirlo) y, con la excusa, averiguè algunos aspectos de el y de su personalidad. Tiene 30 años y curra por las tardes en la lonja, opina que la mejor manera de rebelarse contra la crisis econòmica es ponerse a pasar farlopa y, segùn palabras textuales suyas, cuando se và de mandanga trata a su novia como uno màs de sus amigos (una elefanta enorme treinteañera que le pesa aun màs que el paso de los años). Genio y figura, sin hacer distinciones entre su gente, todo un hidalgo de nuestros tiempos.

    Los kìes “de siempre”, que son un poco màs jóvenes que èl y que tambien parecen pasarse la vida dentro de la taberna, le respetan y le invitan a aquellos vicios terrenales a los que se entrega en tocha y alma, y su carácter dominante y espontaneo le hace coincidir a la perfección con la descripción del “kìe de alto standing” del celebèrrimo “manual del kìe”, y cito textualmente: “los kìes de alto standing suelen ser los caudillos de  las bandas de kìes “menores”, solo aparecen en movidas serias”. No son pocas las veces que por pura coincidencia he tenido con èl un pequeño intercambio de palabras del que he salido con una sensación un tanto… inconclusa. En otra ocasión decidiò hacerle una oferta que no podìa rechazar a un amigo mìo, intentando que mi amigo le cambiase su motocicleta por una bici de 16 marchas, aunque después mejorò su oferta e incluyò un balòn de fútbol ademàs de la bici (todo esto entre desaforadas carcajadas con las que perdìa el aire y sonoras inspiraciones de nariz).

    No obstante, por mucho que pasa el tiempo, a veces uno piensa que èl siempre va a seguir ahì, inmune al paso de los años e inmune a las sobredosis, infartos, derrames cerebrales, insuficiencias respiratorias u otros efectos que podrìan provocarle la farla en honor a la causa (si algún dìa la droga se le lleva, deberìan ponerle a tìtulo pòstumo en su losa la inscripción “caìdo en combate”); parece que ahì seguirà por siempre con su sudadera grìs a rayas y su pose erràtica vacilando a los repartidores del telepizza cuando pasan frente a la taberna, maldiciendo cual encolerizado sargento de artillerìa hartman cada vez que un jugador la caga en los partidos televisados, rièndose a carcajadas de absurdas incoherencias que hacen que acabes rièndote con èl por su contagiosa risa, o interrumpièndonos la partida de billar cada media hora cuando acude al lavabo y pasa dentro un par de sospechosos minutos antes de salir con una sonrisa de satisfacción en el rostro.

    _DESTROY.